Repensar la atención a la diabetes con Diagnóstico Integrado
Prevenir las complicaciones más graves de la diabetes suele empezar por algo sencillo: un cribado vascular más temprano y sistemático. Sin embargo, en la práctica diaria de la atención primaria, este paso esencial sigue pasándose por alto con demasiada frecuencia. La falta de tiempo, el seguimiento fragmentado y una conciencia limitada de los riesgos específicos hacen que la evaluación vascular sea todavía un punto débil en muchos itinerarios asistenciales.

Un recorrido asistencial fragmentado con consecuencias reales
Para muchas personas con diabetes, el principal desafío es mantener coordinada su atención. La enfermedad requiere múltiples exploraciones distribuidas entre medicina general, cardiología, angiología, oftalmología y otras especialidades. Esta dispersión geográfica y organizativa debilita la continuidad asistencial. A menudo, los pacientes deben encargarse ellos mismos de trasladar su historial médico de un profesional a otro, con un alto riesgo de pérdida de información.
A ello se añade la carga terapéutica y emocional: inyecciones diarias, estricta adherencia al tratamiento, control constante de la hipoglucemia. Una exigencia especialmente importante para quienes tienen diabetes tipo 1 o requieren insulina. Comprender esta dimensión humana, destaca el Dr. Hergat, es esencial para ofrecer el apoyo adecuado.
Reunir a distintos profesionales bajo un mismo techo es una de las formas más eficaces de simplificar este recorrido. La atención multidisciplinar reduce retrasos, evita citas perdidas y garantiza que ninguna especialidad trabaje de forma aislada. También contribuye a cubrir lagunas frecuentes en el seguimiento cardiológico u oftalmológico, ambos componentes clave de la gestión del diabetes.
Controles tempranos para prevenir complicaciones graves
Gran parte de la atención eficaz a la diabetes depende de controles sencillos, accesibles y regulares. Muchas personas desconocen que deben revisarse de forma rutinaria los pies, los vasos sanguíneos o incluso los dientes. El tiempo limitado en consulta favorece que estas evaluaciones se pasen por alto, pese a que la exploración vascular y podológica es fundamental para prevenir complicaciones como isquemia, heridas crónicas o, en el peor de los casos, amputación.
Con esta filosofía nació Diabet’, un centro multidisciplinario dedicado a los pacientes con diabetes. El modelo reúne en un mismo lugar a médicos de familia, cardiólogos, diabetólogos, oftalmólogos, especialistas vasculares, podólogos, personal de enfermería y psicólogos. Centralizar esta experiencia mejora el acceso a la atención, facilita el recorrido asistencial y permite una estratificación del riesgo precisa sin desplazamientos constantes.
Para que un sistema así funcione, la base debe ser sólida: comunicación compartida, flujo de información sin interrupciones y una historia clínica accesible para todos los profesionales. Como explica el Dr. Hergat, esto evita repetir anamnesis, reduce la pérdida de datos relevantes y libera tiempo para la atención clínica en lugar de tareas administrativas.
Dentro de esta estructura integrada, el MESI mTABLET encontró su lugar natural. Su movilidad y modularidad permiten a cada profesional utilizarlo según sus necesidades – desde presión arterial hasta ABI y ECG – sin multiplicar los dispositivos. Igualmente importante es la interoperabilidad: todos los resultados se transfieren automáticamente a la historia clínica compartida. Esto reduce errores, elimina registros duplicados y garantiza continuidad asistencial entre todas las especialidades implicadas.
Combinando cribado temprano, coordinación multidisciplinaria y herramientas inteligentes que se integran de forma natural en el flujo de trabajo, centros como Diabet’ contribuyen a que las personas con diabetes reciban una atención coherente, preventiva y verdaderamente centrada en el paciente, mucho antes de que las complicaciones se vuelvan inevitables.